martes 26 de enero de 2010

De Sodoma al cielo




Mis dos últimas y recientes incursiones en una sala cinematográfica han resultado satisfactorias.

La primera, para ver
El cónsul de Sodoma, estimulado-espoleado por una polémica muy jugosa que se prolonga hasta el día de hoy y que ha resultado la mejor campaña de marketing de la película.

De no haber conocido previamente la santa indignación de Marsé, la revoltosa y provocadora satisfacción del Espada o el acartonadamente profundo rechazo de los Boyero de turno, dudo mucho de que me hubiera asomado a este biopic hispánico de un poeta tan querido como Jaime Gil de Biedma... interpretado por Jordi Mollá (!)... y acompañado de Bimba Bosé (!!) en su recreación de una cierta Barcelona señorita y canalla de los años sesenta (!!!).

Y lo más curioso es que me ha gustado. Nada extraordinario, nada que ver con la perfección, la brillantez o la excelencia. Pero sus fallos se toleran y Sigfrid Monleón logra captar la esencia del personaje que biografió Miguel Dalmau. Precisamente éste ha dado la clave del asunto: "A Jaime le habría gustado la película".



La segunda –Up in the air– es una extraña comedia trágica a la que quizá le sobre eso que la hace, precisamente, tan contradictoriamente atractiva: el despedidor volante encarnado por un siempre encantador George Clooney. Otro actor interpretando a este terminator laboral habría resultado menos simpático y quizás más digno de compasión en su derrota final.

Entretenida pero fallida. Superficial y previsible, a pesar de sus (buenos) giros de guión. Amarga y desoladora, aunque tolerable. Siempre nos quedará la duda de cómo habría resultado esta historia de desolación en manos de Clint Eastwood o del Peter Cattaneo de Full Monty.

Dos películas nada más. Nada asombroso ni excepcional, es cierto; pero sí muy alentador. No todo está perdido en esos pequeños recintos de oscuridad y silencio, compartidos entre unos cuantos desconocidos a los que nos gusta que nos cuenten historias.

martes 19 de enero de 2010

¿Te lo has preguntado alguna vez?



¿Por qué los viajes de ida se nos hacen más largos que los de vuelta?
¿Tiene alguna ventaja el calentar la tetera antes de verter el te en ella?

¿Nos puede doler el cerebro si pensamos demasiado?
¿Nos mojamos más bajo la lluvia si andamos o si corremos?

¿Es cierto que no somos la misma persona que eramos hace diez años en términos celulares?

¿Por qué no podemos adiestrar a un gato?
¿Qué capacidad de memoria tiene el cerebro humano?
¿Por qué hay dos mareas altas al día?
¿A cuánta distancia podemos ver?
¿Por qué no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos?
¿Qué sueñan los ciegos de nacimiento?

Las responde –con ingenio, rigor y un punto e humor inglés– el periodista y divulgador científico Robert Matthews, ganador del premio Ig Nobel de Física, en ¿Por qué la araña no se queda pegada a la tela? y otros misterios mundanos de la ciencia, recién publicado por Ariel.


domingo 17 de enero de 2010

La ciencia no puede evitar otro Haití


"Al contrario de lo que ocurre con la transparente atmósfera o con la desnuda multiplicidad de los rayos de luz o con el cristalino escaparate de los átomos, el centro de la Tierra está vedado a nuestra vista. No podemos viajar a él, no podemos extraer de él muestras, imitarlo a escala real, tocarlo, diseccionarlo. Lo conocemos a partir de los datos indirectos que nos ofrecen, oh paradoja, los terremotos.
O sea, que el único modo de conocer a los terremotos, de aprender a dominarlos, pasa por que haya terremotos" [+...]


(Jorge Alcalde, en Libertad Digital)




viernes 15 de enero de 2010

Somos edad




"La edad hace más fácil identificar un problema y más difícil identificarse con él".

(Erwin Neher, premio Nobel; en La Contra de La Vanguardia)

martes 12 de enero de 2010

El que persiste, gana


No hay nada en el mundo que pueda reemplazar

a la persistencia.
El talento no; no hay nada más común
que los hombres con talento pero sin éxito.
La genialidad no; el genio sin recompensa
es casi un proverbio;
La educación no; el mundo
está lleno de perezosos educados y fracasados.
La persistencia y la determinación
por sí solas son omnipotentes.

sábado 9 de enero de 2010

Literatura y realidad


El tremendismo de la realidad,

Su incurable tendencia
Al melodrama y a lo absurdo.

La realidad es psicópata:
Jamás se compadece de sus víctimas.
Hace trampa al jugar con la esperanza.
Todo lo escribe mal con letras chuecas

Llenas de errores de sintaxis.
Ignora el ritmo, el tono, la armonía.
Confunde los papeles asignados.
Olvida lo que dijo en la otra página.

Debería entrar en un taller literario,
Aprender cuando menos rudimentos
De verosimilitud, coherencia y orden.

Sin embargo posee en alto grado
Una virtud artística suprema:
No se repite nunca,
Siempre es nueva,
Siempre nos deja con la boca abierta.

(José Emilio Pacheco, Como la lluvia)

sábado 2 de enero de 2010

La luna llena sobre París




A tres grados bajo cero.

Lobo-hombre en París (La Unión, 1983)