viernes, 1 de junio de 2007

Chapuzas de la evolución

Regla básica del mundo natural: órgano que no se utiliza, acaba por atrofiarse ¿Por qué hay entonces animales con patas inservibles, alas inútiles y vistosas colas que les delatan ante sus enemigos y depredadores?

También la selección natural produce chapuzas y aberraciones, para estímulo intelectual de neodarwinianos y desconcierto de creacionistas diseñointeligentes. Este mes, la revista MUY publica un INTERESANTE artículo sobre el asunto, firmado por Antonio Manuel Jiménez Conejo, que podemos leer en la web.

Una de las divertidas ilustraciones que lo acompañan se reproduce aquí a la izquierda (pinchar para ampliar): muestra los hipotéticos pasos evolutivos que habría dado el ornitorrinco, ese inverosimil mamífero huevón, para llegar a la cumbre del proceso. Es obra de El Paleofreak, un bloguero tan enmascarado como indispensable ("Yo no tuve infancia. Tuve prehistoria") y ha sido adaptada para su publicación por el artista todoterreno
José Antonio Peñas.

Con su absurda complicación urogenital y "muchas otras pérdidas lamentables", nuestra especie se despistó por el camino.

2 comentarios:

japa dijo...

Lo que no me acaba de convencer es el título del artículo, ya que "chapuza" parece indicar que algo está mal hecho. Quizás el término "apaños" habría sido más adecuado, porque esa es la idea, que la selección natural no produce perfección sino que se apaña con lo que hay a su disposición.

Blanca dijo...

Interesante artículo. Me he reído mucho con el gráfico del ornitorrinco. :)