domingo, 10 de junio de 2007

Crímenes

No está nada mal Zodiac, la película de moda basada en hechos reales: una serie de misteriosos asesinatos, todavía irresueltos, ocurridos en California a finales de los años 60 y principios de los 70. El guión es bueno, el reparto ajustado. El ritmo y el tono, casi de documental, que David Fincher imprime a su cinta consiguen que las dos horas de proyección fluyan frescas y ligeras entre el drama, el reportaje, el policiaco y el thriller. Un detalle que he disfrutado: la progresión sutil de la ambientación a lo largo de las tres décadas en que transcurre la acción, concretada en el vestuario, las costumbres, el atrezzo, los peinados... y en la redacción del San Francisco Chronicle, cuando los periodistas serios llevaban corbata y todavía se podía fumar en ascensores, cines y aviones.

Personalmente prefiero el asesinato clásico, sin psicópata, con móvil, pasión y motivos. Lean por ejemplo, la espléndida crónica que hoy publica el Financial Times sobre el crimen del pueblo oscense de Fago, a principios de este año. Murder in the Pyrenees, la titula Leslie Crawford. Investigación, costumbrismo, paciente reconstrucción periodística, buenas descripciones de los protagonistas y hasta tópicas referencias cultistas a Fuenteovejuna.

1 comentario:

fato enmascarado dijo...

lo de fago se veía venir