domingo, 22 de marzo de 2009

¿Comportamientos condenables?




¿Mentirías a tu madre en su lecho de muerte sólo para que tuviera un mejor tránsito?

¿Cocinarías y te comerías a tu propio gato si...? ¿Te acostarías con tu herman@, una sola vez, en el caso de que...?

¿Te lo harías con un pollo muerto?

Agh
. So disgusting! Tu no lo harías, por supuesto. Hasta te ofende que te lo pregunten. Ni siquiera se te ha pasado por la cabeza.

Pero...

¿Condenarías moralmente –o incluso legalmente– a quiénes lo hicieran? O sea, la cuestión: ¿es incorrecto hacer algo cuando no le produces daño a nadie?

Descubro en los imprescindibles microsiervos estos planteamientos inquietantes y moralmente raros. Tabús. Están extraídos de un desconcertante test online que hace The Philosophers' Magazine. Parte de él ha sido traducido por Duopixel.


2 comentarios:

José Antonio Peñas dijo...

¿Recordáis la escena (censurada en España) del baño de Craso y Antonino en Espartaco?

– Antonino, ¿te gustan las ostras?
– Sí.
– ¿Y los caracoles?
– No especialmente
– Pero no te parece condenable que alguien coma caracoles ¿verdad?
– No, claro.
– ¿Y si alguien que habitualmente come ostras, quisiera comer caracoles, te parecería mal?

Y el amigo Craso da tantas vueltas y rodeos con las ostras y caracoles, que para cuando quiere entrar en materia Antonino ya hace un buen rato que huye monte arriba por el bien de su tracto rectal. Si en vez de tanta metáfora gastronómica Craso se hubiera limitado a decir "Antonino, majo, cógeme el jabón, que se me ha caído" hubiera ahorrado saliva y tiempo.

Ya más en serio, mientras un comportamiento no implique violar o anular la voluntad y los derechos de otro (abuso sexual, acoso psicológico, daños físicos y morales…), o causar daños irreparables a personas, animales, ecosistemas, patrimonios … (para entendernos, cortar el cesped es una acción agresiva pero compensable, pero arrasar un bosque o un arrecife es causar un daño irreparable; hacer un fotomontaje con un cuadro puede ser de buen o mal gusto, pero quemar ese cuadro es irreparable) la condena de los actos será una cuestión social y cultural, y variará con el tiempo.

Un ejemplo: los romanos veían el suicidio como un gesto privado y honorable, pero la Iglesia pasó a condenarlo porque consideraba que la ida no era propiedad de las personas, sino de Dios (y de ellos como sus administradores en la Tierra). Hoy en día el suicidio empieza de nuevo a verse como un acto no condenable y comprensible en determinadas circunstancias, pese a que la iglesia sigue condenándolo en todas sus formas. El acto sigue siendo el mismo, lo que ha cambiado es su percepción social y las influencias de los que lo condenan.

Javier dijo...

Excepto al primera pregunta, el resto no tienen calificativo.
Si alguien, aún refugiándose en el anonimato, pudiese contestar que sí, directamente lo llevaría al talego o a un psiquiátrico (peligrosos o enfermos).