sábado, 21 de octubre de 2006

Buena conducta catalana

5 comentarios:

Anónimo dijo...

pues no se pierdan tampoco la entrada de hoy en su blog: http://arcadi.espasa.com/

Cruz dijo...

Como los inmigrantes amenazan el gran proyecto nacionalista, entre otras cosas porque tiene muchos hijos y podrían poblar Catalunya de neoxarnegos, es importante someterlos a los controles que sean necesarios para que no acaben "ocupando" els països catalans. Una de las primeras medidas para valorar su grado de integración y su dominio del catalán sería la obligación de portar en sus prendas una X y un número bien visible, para identificarlos rápidamente como neoxarnegos y observar su actitud de integración. Si usted ve a al alguno de ellos que no se esfuerza en pedir el pan en catalán o que habla castellano con sus hijos, marido o amigos, puede y debe tomar nota de su número identificativo y denunciar esos hechos al Departamento de Vigilancia de Extranjeros, para que proceda a la detención del individuo o individuos para su posterior interrogatorio y solicitud de deportación a España. Si usted, ciudadano/a, no colabora, estará contribuyendo a la desaparición de la identidad catalana, con las graves consecuencias que ello acarreará. Infómese en el 900 000 001

Heinrich H. dijo...

Así se habla, Kruz!!

vendell dijo...

El camino de la esperanza nacionalista acaba a las puertas del infierno. Pero lo que de verdad aterroriza es la normalidad con que se reciben esos mensajes.

Sor Dida dijo...

Aquí en el convento, desde siempre, el conocimiento del latín ha sido considerado un plus para obtener ciertas prebendas, incluso para los novicias. Sin ir más lejos, Sor Prendida, peruana experta en textos latinos, es una de las preferidas de monseñor. Como somos hermanas azules dormimos sobre esterillas en habitaciones sin calefacción. Pues la peruana descansa en un colchón Lo Mónaco o algo así, y el sacristán le metió a escondidas en el cuarto un DeLonghi.
Yo, para los idiomas soy un desastre. Así me va. En la misa tridentina me pierdo la mitad y esto le fastifia al párroco Anselmo una barbaridad. Cuando lanza el "In nomine Patris, et Filii, río yo de los charnegos.