sábado, 25 de noviembre de 2006

David Konzevik




Disfrazado de Tribulete, me infiltro en la
Conferencia Anual de Antiguos Alumnos del Instituto de Empresa, probablemente la mejor "escuela de jefes" de este país (Financial Times dixit). Mogollón de peña. Esprit de corps. Guapas y guapos. Montón de (buenas) corbatas. Chicos listos...
Talento al 50 por ciento, sin cuotas: aquí, el bloguero Enrique Dans entrevista a Isabel Aguilera, directora general de Google España/Portugal; en esta mesa redonda: Eugenio Galdón (Ono), Amparo Moraleda (presidenta de IBM España/Portugal/Grecia/Israel/Turquía), Rosa García (CEO de Microsoft Ibérica) y Belarmino García (director general de Amena/Orange).

Quien más me impresiona-intriga-impacta-interesa es David Konzekic, el de la foto de arriba (aquí con Guillermo de la Dehesa), hablando sobre la revolución de las expectativas
. No le conocía. De profesión "conferenciante" (sin PowerPoint!), el caso de este argentino-mexicano-judío es bien curioso: me entero de que asesora, de tu a tu, a grandes empresarios, políticos y gobernantes. Su opinión es respetadísima en los foros internacionales. En todos ellos; o sea, orientales y occidentales, buenos y malos, globales y altermundistas, liberales y sociatas... Pero jamás ha concedido una entrevista. Ni escribe en prensa. Nunca ha aparecido en televisión. No tiene página web ni blog. Rastrearlo en la red es tarea ardua.

Alcanzó difusión internacional su consejo a Lula da Silva, recién elegido presidente de Brasil: "En una economía globalizada el poder es como un violín: se coge con la izquierda pero se toca con la derecha", que llevó al Luis Inácio a fotografiarse en la posición correcta.


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Pero si parecen, si parecen...

park avenue dijo...

Me alegro que le resultara interesante Lynx.Coincido con usted en la buenisima ponencia de Konzevik.Ademas de la importancia del aspecto academico, es un evento donde queda patente la importancia del networking entre los antiguos alumnos de la institucion.

Fidelín dijo...

Mami, qué hay que estudiar para ser empresario de mayor?