viernes, 17 de noviembre de 2006

Hoy he conducido el coche del futuro


Sin gasolina. Con pila de combustible y depósito de hidrógeno. Sin contaminación, cero emisiones (si exceptuamos un poco de agua). Absolutamente silencioso. Suave. A 160 kilómetros por hora. Con una autonomía, ya, de 440 km. Estiloso. Con un panel de información digno de Star Trek. Hecho de fibra de carbono y biomateriales, a partir del maiz, en asientos y tapicerías.

Esta maravilla tecnológica sobre ruedas se llama Honda FCX Concept. Y éste es su padre científico, el ingeniero japonés Yozo Kami. Otros 30 FCX de un modelo anterior ya están rodando regularmente por las carreteras estadounidenses. Anunciando los coches que conducirán nuestros hijos.

La prueba tuvo lugar en el mítico circuito de
Laguna Seca, en Monterrey.

(gracias por la foto, Miguel!)

8 comentarios:

el pajaro carpintero dijo...

Compruebo que le han dado sopa con Honda. Mola que los asientos y tapicerías estén fabricados con maíz. Ya que tiene a mano a Yozo, propóngale que haga el volante con una morcilla de Burgos enroscada, los parasoles con una chapata, los reposacabezas con una hogazas, los airbags con tripas de cerdo y los conmutadores de luces con pimientos y pepinillos. Entonces sí que sería un coche apetecible. Sayonara, baby.

Nuala dijo...

Dice Jorge Wagensberg que viajar al futuro es posible: basta con viajar a una velocidad cercana a la luz (y razona con una lógica impecable que en el futuro no será posible viajar al pasado, como demuestra el hecho de que ni una sola vez nos haya visitado un viajero del futuro - salvo esa chica oxigenada del anuncio que nos trae lejía.

En realidad para viajar al futuro tradicionalmente sólo ha hecho falta una velocidad de crucero y un avión convencional. Porque el futuro, en España siempre ha estado un poco más lejos que para países como EEUU, Japón o Gran Bretaña. Y para los países no desarrollados, más lejos aún. Y es que al final esto de tener futuro o no siempre depende de la pasta que uno tenga. Sospecho que los coche a pilas que yo tendré siempre serán de juguete. (Sigh)

Por cierto, siempre me he preguntado por qué en España y en general en toda Europa nunca han sido populares los coches automáticos, omnipresentes en los EEUU. Juraría que el cambio de marchas y el embrague son las bestias negras de muchas conductoras. Cada vez que cruzo una calle, si alguien me deja pasar es en el 80% de los casos (y estoy siendo generosa) un hombre. Las mujeres casi nunca paran y sospecho que es porque se les da peor eso de reducir las marchas y tienen miedo a que se les cale el coche. O sea que hay un mercado potencial ahí y dudo que sólo sea el precio lo que
las detiene (aquí las maris tienen 4x4s, BMWs e incluso algún Hummer he visto ya, que utilizan básicamente para hacer la compra y recoger los niños del cole).

Beriberi dijo...

Querida/o nuala, los coches con cambio automático consumen algo más de combustible y, por tanto, contaminan algo más. Y te apuesto lo que quieras que te comprarás un coche a pilas.

Nuala dijo...

beriberi, lo mismo podría decirse de un 4x4 comparado con otro tipo de turismo.

Lo del coche de pilas... no sé, por lo de ahora sigo utilizando transporte público. Siempre he vivido en ciudades en las que por su tamaño (o bien demasiado grandes o bien razonablemente pequeñas) no compensaba tener coche. Me sale más barato moverme en taxi, me dejan en la puerta y no tengo que preocuparme de encontrar aparcamiento.

Por último, ya sé que le cuesta creerlo, pero soy una mujer. Que use un nick no significa que sea anónima (tampoco quiere decir que sea famosa o importante, por supuesto). La blogosfera se compone de pequeños círculos de gente que interseccionan con otros círculos de gente. Como llevo bastante tiempo por aquí digamos que me encuentro en la intersección de varios círculos. Y en algunos de ellos me conocen en persona.

Libacuo dijo...

¿Os sabéis ese chiste que dice... 'Van un inglés, un alemán y un belga... y casi acaban con la raza humana'? Estoy seguro de que no os suena, porque se trata en realidad de un chiste muy antiguo. El inglés se llamaba James Watt, el belga era Ettiene Lenoir y el alemán respondía al nombre de Gottlieb Daimler.

¿Cómo estuvieron a punto de hacerlo?

Primero, James Watt ingenió, en 1778, el artilugio que todos intuimos: el motor de vapor. Bastante después, en 1860, Ettiene Lenoir puso en marcha el primer motor 'de combustión interna', una idea que, en 1885, perfeccionó Gottlieb Daimler para dar el popularmente conocido como 'motor de explosión'. Juntos, un inglés, un alemán y un belga echaron a andar -literalmente- el invento que ha estado a punto de acabar con la vida del hombre en la tierra. ¿El coche? No, el 'motor alternativo de combustión interna' -para entendernos, el motor de gasolina al que después se sumó el motor diesel-.

Y es que, aunque 'el coche', tal y como lo hemos entendido hasta hoy, fue obra de Daimler y Benz -con la inestimable ayuda de Louise Renault, inventor de la caja de cambios-, el coche 'tal y como lo vamos a entender' en cuanto se popularice la idea de la pila de combustible se inventó en algún momento de la década de 1830, cuando funcionó el primer coche eléctrico del mundo. Coche eléctrico que evolucionó a lo largo del siglo XIX hasta que, en 1899, el 'Jamais Contente' estableció un record de velocidad de 68 millas por hora -al cambio, unos 110 km/h-.

Y de repente, a principios del siglo XX, el coche eléctrico desapareció 'de las portadas'.

La explicación de lo que hasta hoy se ha llamado su 'fracaso' es bien sencilla: en 1900 el coche eléctrico no era tan 'eficaz' como el coche de gasolina. No era ni tan rápido, ni tan potente ni tan barato como el coche de Daimler y Benz. De manera que 'el mundo'* eligió el camino del motor de gasolina.

Y ese camino era un error. Era un error tan grande que había sido denunciado indirectamente cinco siglos antes por un fraile franciscano -que por cierto no alcanzó el merecido reconocimiento hasta el estreno, en 1997, de la película Contact-. La navaja de Guillermo de Ockham sugiere que, en igualdad de condiciones, la solución más sencilla es la correcta.

Y la solución más sencilla no era desarrollar el motor alternativo, una máquina que a día de hoy tiene ya de media más de 600 piezas. No era desarrollar una máquina que por su propio principio de funcionamiento desperdicia más del 70% de la energía que consume, algo que se conocía desde 1824. No era desarrollar el 'sistema combinado de generador de CO2 y calefactor' más sofisticado del mundo. Porque admitámoslo: con las cifras en la mano, mover un coche es lo que peor hace un motor convencional.

El Jamais Contente eléctrico de 1899 sólo tenía una pieza móvil. El Honda FCX Concept de 2006 también**. El Jamais Contente ofrecía un rendimiento energético de más del 50%. El del Honda FCX Concept es del 55%.

Los motores de combustión interna han sido las obras de relojería más complicadas del hombre, evolucionadas por genios y marcas hasta rozar, dentro de sus limitaciones, la perfección. Pero sus niveles de emisiones, de ineficiencia, de consumo de energía y recursos, y en particular de petróleo, que hace falta para cosas más importantes, los han hecho inviables.

Y por eso, a raíz de coches como el Honda FCX, los motores de gasolina y diesel de siempre ya 'no son', sino que 'han sido'. Esperemos que el cambio haya llegado a tiempo.

* un término cómodo, ya que a medida que el número de implicados en una decisión tiende a infinito, la responsabilidad individual tiende a cero. ** En ambos casos, si consideramos el motor propiamente dicho como el conjunto de baterías y motor eléctrico en el Jamais Contente y de baterías, célula de combustible y motor eléctrico en el FCX, lo único que se mueve es el rotor del motor eléctrico.

Beriberi dijo...

Nuala, ¿por qué ha de extrañarme que sea de sexo femenino?

El pajaro carpintero dijo...

Ummmmmmmmmm.... Mujeres con mucha marcha, embragadas, sin freno y con ganas de que les pongan las pilas. ¡Sólo de pensarlo se me erizan las plumas! Y hagan como yo, vayan volando a los sitios.

De buena fuente dijo...

Tiembla, Pérez Sala; pon tus barbas a remojar, Fernandito Alonso; el próximo probador oficial de F-1 es Lynx !!!