miércoles, 29 de noviembre de 2006

Un libro provocador

"Cuando nadie lo esperaba, en un país tomado por la anomia y entregado a las comodidades del relativismo, que exoneran del pensamiento crítico, del compromiso y de la responsabilidad personal, ha sucedido. En un país sometido al cansino repertorio de prejuicios, tópicos y sentimentalismo tras el que se parapetan, desde que el mundo se les ha hecho irreconocibe, dos castas especialmente influyentes e impermeables a la realidad cambiante: la de los periodistas y la de los políticos..."

Así comienza La eclosión liberal, el libro de Juan Carlos Girauta que hoy se presentaba en Barcelona. ¿Por qué los progres están tan nerviosos? se subtitula. Provocador, necesario, probablemente demasiado optimista.

En su época barcelonesa de estudiante, Girauta montó un grupo de rock; luego se licenció en Derecho y MBA. Ha escrito libros de management y novelas.
Ha sido abogado, consultor de empresas y profesor... Pero no fue hasta empezar a publicar en Libertad Digital cuando muchos lo descubrimos. Sabe pensar y sabe escribir. Junto con José García Domínguez, se ha revelado como uno de nuestros mejores columnistas liberales y un analista absolutamente necesario para comprender, desde Cataluña, lo que hoy sucede en España.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

no sabía yo que le interesaran los pensadores ultras, don lynx

Vince dijo...

¿Y es necesario meterse con eso que llaman los "progres" ya desde la portada? ¿O este hombre no puede exponer sus ideas sin tener todo el rato en mente a los que no piensan como él?

D.W. Griffith dijo...

...caray! la "perra" que hay últimamente con demonizar a los progres!!
Pero si de esos ya no quedan! (el progre es de los 70; ahora, esa misma persona se denomina burgués)
Los activistas de la izquierda política actual detestan que se les llame progres.
Recomiendo el artículo de E. Lindo de hoy en El País; trata de esto mismo...
... por cierto, demasiado libro desde la barrera derecha: no serán ellos los nerviosos?

Beriberi dijo...

País de etiquetas o de códigos de barras, que es más de los activistas(?) de la izquierda actual. Aquí quien no es progre, se convierte automáticamente en ultra, facha, intolerante,intransigente, carca... pedo, culo, caca, pis. Aquí quien no comulga con ciertos Medios de Comunicación se convierte indefectiblemente en un talibán (así llaman a Federico y, por extensión, a quienes opinan como él). ¿Qué escuchas La Mañana, que lees a Pedrojota? ¡Cielos, necesitas la ayuda de un exorcista (Fray Gaby) o de una (Gemma)!
Vince, no veo ninguna ofensa en preguntarse por qué los progres están nerviosos. A ver si nos va a pasar lo que le sucede al joven del Sexto Sentido, que ve fantasmas amenazantes por doquier.

Vince dijo...

Beriberi, me temo que a su argumentación se le puede dar fácilmente la vuelta: aquí quien no comulga con ciertos medios de comunicación se convierte indefectiblemente en polanquista, etarra, amigo de los talibanes, vendido al Prisoe, todos estos calificativos repetidos generosamente en la COPE (que yo sí escucho) o en LD (que yo sí leo).

Por lo demás, estoy de acuerdo con usted en que hay que evitar la etiquetación (a mí no sé si me aterroriza más etiquetar o ser etiquetado), pero no pretenda que me trague que es una exclusiva de la izquierda... Fíjese que no estoy diciendo que yo sea progre o deje de serlo; lo que sí estoy diciendo es que no entiendo por que, a la hora de defender las ideas, hay que empezar automáticamente atacando a los de enfrente.

Y el chico del Sexto Sentido hace tiempo que ha dejado de ver fantasmas; según las últimas noticias, lo que ve ahora son elefantes rosas...

Feld dijo...

beriberi, las etiquetas son malas para todos; repito, para todos. Si está feo generalizar llamando facha, intolerante, intrasigente...caca, pedito, culo, pis... está igual de feo etiquetar de progres (evidentemente, cuando se intenta insultar con el apelativo) a personas que tienen ideología de izquierdas, porque se introduce a alguien en un corsé en el que a lo mejor no cabe porque es mucho más ancho que todo eso. No seamos facilones, coño

Repartidor de etiquetas dijo...

Gran Liberal, vive Dios !, este Girauta. Su secreto no compartido es lo que toma para combatir los males de nervios que asolan su redacción libre y digital.

Pep dijo...

No sé si lo de Girauta será ironía, sarcasmo, afán provocador o una declaración solemne de optimismo histórico. Pero no se me ocurre otra explicación posible a esa excentricidad suya de poner por título La eclosión liberal a un libro pensado y escrito nada menos que en Barcelona.

Cruz dijo...

Tendría que leer el libro (no sé) para descubrir a qué "progres" se refiere y "por qué están nerviosos". De todas maneras, sólo he oído ese "palabro" a los votantes del PP para denostar a los del PSOE. Y los del PSOE son de centro, luego nada de progres. Los únicos "progres" de hoy serían los "antisistema" y "antiglobalización".
El libro que usted, Lynx, recomienda, de entrada parece escrito por una pluma de derechas. ¿Que tengo prejucios? Puede. ¿Y qué?

Lynx dijo...

Efectivamente, don Cruz, usted mismo:

"Prejuicio":

1. m. Acción y efecto de prejuzgar.
2. m. Opinión previa y tenaz, por lo general desfavorable, acerca de algo que se conoce mal
3. m. Juicio u opinión, generalmente negativos, que se forma inmotivadamente de antemano y sin el conocimiento necesario

(Real Academia Española)

vendell dijo...

Lo de la eclosión siempre lo había asociado a los huevos, pero ante la duda acabo de descubrir que es más principal su significado de brote, manifestación, aparición súbita de un movimiento cultural o de otro fenómeno histórico, psicológico, etc.

Si algún día Girauta descubre que al liberalismo le aqueja el mismo chungo que al extinto marxismo (teorías que molan, pero luego pasa lo que pasa) que alguien me avise.

Cruz dijo...

Lynx: gracias por tomarse la molestia.

japa dijo...

Teniendo en cuenta que según la COPE el ABC se ha vendido a la izquierda, habría que ver qué espectro político entra ahora en la definición de "progres". Aún habremos de oír tratar al difunto Jaime Campmany de agente stalinista (por cierto ¿alguien recuerda cómo acabó su última participación en los nacionales de mus?)